8 señales que aseguran la necesaria transformación de la gestión de restaurantes. Soluciones que debes tomar al respecto.

Hasta un 70 % de los locales de restauración echan el cierre en los dos primeros años de vida. Y en la mayoría de los casos se debe, a la poca experiencia en el ramo o una  mala gestión del restaurante. Cifra lo suficientemente relevante como para detenerse a analizar las causas que llevan a un final tan nefasto.

Este desenlace responde a dos razones principales que tienen que ver directamente, por un lado, con la mala gestión de restaurantes, y por otro, con la deficiente gestión de recursos, que a simple vista son difíciles de detectar, pero que si no se localizan a tiempo pueden desencadenar en graves consecuencias.

La administración de restaurantes está directamente relacionada con el cuidado de cada una de las partes del mismo.

Las 8 señales de alarma

1. Tu local o distintos locales del negocio no mantienen la consistencia

Los clientes de restaurante o  de tu marca esperan calidad y una experiencia reconocible en cualquiera de tus locales o de las ocasiones acuden a él.

Si no eres capaz de reproducir de forma consistente esa experiencia, corres el riesgo de defraudar a tus clientes y perder la oportunidad de la, tan ansiada, recurrencia

Mantener una el control de todos tus procesos y operativa del negocio es clave para garntizar esa consistencia.

2. No tienes un presupuesto ni previsiones de ventas

Las previsiones nos ayudan a anticipar las ventas previsibles que tendremos en determinados días o incluso horas, basándonos en los datos de otros años, y otras variables.

Y los presupuestos, nos marcan nuestro objetivo de facturación, basándonos en esas previsiones. Sin embargo, se calcula que apenas un 10% de los restaurantes usan ese tipo de herramientas de gestión financiera del restaurante que nos indican hacia dónde va la nave de nuestro negocio y cómo debemos prepararnos para atender esa demanda.

3. No anticiparse a las necesidades ni a los acontecimientos

Dentro de la gestión de restaurantes hay que estar preparado para lo que pueda llegar y prever posibles aspectos como:

  • el inventario
  • necesidades de personal
  • cambios en el menú
  • campañas de marketing
  • actualización de la tecnología
  • averiguar las distintas tendencias del consumidor 

4. Cuando el restaurante está vacío durante los servicios más importantes

Es una señal de alarma, sobre todo si durante los picos horarios tu competencia de alrededor está llena.

En este caso debes preguntarte cuáles pueden ser tus posibles deficiencias y contar con una estrategia o herramienta que te ayude a gestionar estos tiempos muertos.

5. Tienes menos reservas, los clientes habituales dejan de venir o recibes comentarios negativos

Otras de las señales de alarma que alertan la necesidad de cambio en la gestión de tu restaurante o cadena tiene que ver con la disminución considerable de reservas.

Revisa tu sistema de reservas, analiza si necesitas colaborar con una plataforma, o experimentar con nuevos canales como FB o Instagram.

En cuanto a esa fuga de clientes más fieles, seguramente tiene que ver con el trato, el aumento de precios o una bajada de calidad del producto. Una buena opción para que no te pille por sorpresa es contar con una solución que informe del nivel de satisfacción del cliente.

Y recuerda, es más fácil retener un cliente que ganar uno nuevo. Intenta conocer a tus clientes, busca canales para comunicarte con ellos, piensa en programas de fidelización adecuados a tu tipo de público.

6. Tu inventario es impreciso

Un stock desordenado es una señal de la mala gestión de restaurantes, pues es el claro indicador de que no se lleva a cabo un control de la compra y salida del producto.

Por ello es necesario revisar de forma regular el inventario y actualizar los precios, aprovechando el producto al máximo.

7. Hay más gastos que ventas

Este es uno de los puntos más evidentes que delata que la administración de restaurantes es deficiente.

Si las cuentas no funcionan debemos analizar detenidamente los gastos fijos y los variables, asegurando que el menú es rentable.

8. Tu restaurante genera multitud de comentarios negativos

Gestionar las expectativas de los clientes en un restaurante se convierte en uno de los mayores desafíos. En hostelería es más fácil recibir comentarios negativos que positivos.

Hay que tener en cuenta que se trabaja con la alimentación, lo más delicado y en el punto de mira de cualquier comensal por las preferencias alimenticias, la calidad, los problemas con las dietas que cada vez son más numerosos, las reservas etc.

Conseguir la satisfacción del cliente es la máxima de la gestión de restaurantes, y la psicología y el trato son fundamentales sin llegar a estar martirizados por este aspecto.