Las restricciones al movimiento, una menor disponibilidad económica y la preferencia por destinos cercanos son algunas de las razones que explican la apuesta por unas vacaciones de proximidad. Conocido en inglés como staycation, el término vacaciones de proximidad hace referencia al hecho de disfrutar los días libres realizando actividades en alrededor del domicilio habitual, donde se pernocta, o dentro del territorio nacional en un entorno cercano.

Esta tendencia transforma los patrones habituales de consumo durante los meses estivales. El cambio de mentalidad de la ciudadanía a raíz de la pandemia ha provocado una reducción de los traslados y la búsqueda de lugares más próximos y seguros. Esto puede ofrecer un balón de oxígeno al sector de la hostelería en un verano atípico marcado por la ausencia de turismo extranjero.

Propuestas en restauración para unas vacaciones de proximidad

Las vacaciones de proximidad se popularizaron especialmente a raíz de la crisis económica de 2008 debido a la pérdida de capacidad adquisitiva de los turistas. Desde entonces, el sector de la hostelería, en ocasiones junto con las administraciones públicas, ha lanzado múltiples iniciativas para satisfacer a esos turistas locales. Repasamos algunas propuestas que pueden ayudar a la recuperación del sector de la hostelería aprovechando las nuevas demandas de los clientes.

Chiringuitos de interior: ríos, pantanos y playas fluviales

Este verano más que nunca, las zonas sin costa adquieren un fuerte protagonismo como destino vacacional. Entornos privilegiados como las orillas del río Alberche (Madrid), las playas del Ebro (Zaragoza) o el lago de Sanabria (Zamora) aumentan estos días el número de visitantes frente a temporadas anteriores.

Aunque no en todos estos espacios se permite el baño, la mayoría disponen de servicios de restauración que ofrecen al visitante la posibilidad de disfrutar del entorno de otra manera. Además de contar con los típicos chiringuitos, en algunos casos se están introduciendo propuestas más novedosas como los food trucks, que amplían la oferta gastronómica.

Fuera de nuestras fronteras, ciudades como Brisbane o París también han optado por crear espacios de recreo en los que el agua es el protagonista. Estos espectaculares lugares cuentan con piscinas artificiales, hamacas, socorristas y, por supuesto, múltiples servicios de restauración.

Cultura y gastronomía en las vacaciones de proximidad

La ausencia de aglomeraciones, la curiosidad y la búsqueda de temperaturas más llevaderas invita a muchos ciudadanos a visitar museos o exposiciones que en otra época o circunstancia estarían abarrotados. Un buen ejemplo de ello es el triángulo del arte en Madrid en el que confluyen El Prado, El Thyssen y el Reina Sofía.

Los negocios de hostelería próximos a estos entornos artísticos son los más demandados después de una extenuante jornada cultural. Gracias a las vacaciones de proximidad, muchos descubren rincones desconocidos dentro su propia ciudad o de los alrededores. Para los restaurantes, es una oportunidad para captar y fidelizar clientes que residen en las proximidades.

A domicilio y para llevar, también en vacaciones

Uno de los mayores lujos durante las vacaciones es no preocuparse por hacer la compra ni por cocinar. En este sentido, el servicio de delivery o el de take away que tanto se popularizaron durante el confinamiento representan ahora una buena opción tanto para comer en casa como para pasar el día fuera.

chiringuito de verano

 

Recomendaciones para sacar partido a las vacaciones de proximidad

Como vemos, son muchas las propuestas para aprovechar las vacaciones de proximidad desde el sector de la hostelería. El negocio ahora necesita sacar el máximo partido a las nuevas opciones que se van presentando en el mercado. A continuación analizamos algunas recomendaciones que hay que tener en cuenta a la hora de planificar la gestión del restaurante de cara a estos próximos meses:

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Cuidar la experiencia de cliente

En cualquiera de estas opciones, es imprescindible ofrecer la mejor experiencia al cliente. No debemos olvidar que está de vacaciones. Por ello, quiere disfrutar de una atmósfera agradable, libre de estrés y con las máximas facilidades. Esto se extiende desde a la flexibilidad de la carta hasta las opciones de pago o el trato con el personal.

Por otro lado, la cercanía es una baza muy importante ya que a la larga es más rentable fidelizar a un cliente local que a uno estacional. Si pasa las vacaciones en su propia ciudad y se lleva un buen recuerdo de esa comida, es probable que vuelva en otra ocasión y que, incluso, lo recomiende a sus allegados.

Innovación y recursos tecnológicos

La pandemia y el confinamiento han cambiado los patrones de consumo en hostelería. Algunas certezas que dábamos por supuesto ya no se están cumpliendo, como la existencia de picos de consumo durante los fines de semana. Esto debe llevarnos a replantear cómo organizar nuestros recursos internos para maximizar nuestros beneficios.

El uso de herramientas de análitica de negocio nos permite conocer en profundidad y en tiempo real la evolución de las ventas del restaurante para adaptarnos a la nueva actitud del cliente. Por ejemplo, ajustar el tamaño de los equipos o los horarios de apertura al volumen de demanda. Optimizar los turnos de trabajo no solo contribuye al ahorro del negocio, sino también a la calidad del servicio, ya que en cada momento habrá el personal adecuado para atender las necesidades del público.

Solidaridad y consumo local

Finalmente, tomar la decisión de pasar las vacaciones dentro del territorio nacional permite contribuir a la economía del país, ayuda a generar empleo y fomenta un consumo más local y sostenible. La solidaridad, la responsabilidad social y el cuidado del medio ambiente son valores a potenciar dentro del sector hostelero.