En el último artículo del blog hablamos con detalle de la importancia que está cobrando en el sector la figura del coach o consultor de restaurantes. Planteándote unas sencillas cuestiones, es fácil intuir si debes poner en tu vida a un profesional que ayude a impulsar tu proyecto de negocio.

Existen algunas situaciones en las que su intervención puede ser determinante. Por ejemplo, si en un momento puntual el negocio está estancado porque la gestión y organización del local no fluye o en aquellos casos en los que sentimos que podemos mejorar nuestros resultados y aumentar la rentabilidad.

Un consultor tecnológico experto en restaurantes informará de cuáles son las soluciones adecuadas según nuestras necesidades de cómo implantarlas y utilizarlas para sacarles el máximo partido. En este sentido, como expertos y pioneros en software de restauración, tenemos mucho que aportar.

La segunda parte del análisis se centra en estos dos últimos escenarios, más frecuentes de lo que imaginamos en hostelería.

Un momento de crisis… ¿a quién recurro y cómo? 

Puede que llevemos tiempo con el restaurante en marcha, pero nos encontremos con un momento puntual de crisis. Ni mucho menos debemos desesperarnos. Antes de que se nos eche el mundo encima, es conveniente plantear la ayuda de un coach o asistente que, dado su amplio bagaje en restaurantes, sea capaz de detectar el conflicto en cuestión.

En este caso, el objetivo puede ser tanto mejorar la gestión del restaurante como integrar acciones de coaching para optimizar la organización. Su intervención y la puesta en marcha de las pautas propuestas provocarán cambios de actitud y motivación del personal, que tomará como referencia el liderazgo del propio dueño o manager. 

En estos casos, el coach:

  • Inculcará la evaluación de determinados procesos y fomentará hábitos positivos como la comprobación de las existencias y del inventario para tener claro posteriormente qué platos se deben ofrecer.
  • Nos incitará a comprobar el estado de reservas.
  • Establecerá objetivos diarios, como número de ventas, conseguir nuevos clientes, con recompensas para el personal.
  • En cuanto al personal, el coach también nos recomendará:
    • Hacer una encuesta o entrevista previa e individual a cada miembro del equipo para hacerse una idea del ambiente de trabajo.
    • Organizar reuniones de status o meetings en grupo para aumentar la comunicación entre los compañeros.
    • Fomentar la motivación entre el personal.

El consultor tecnológico de restaurantes

En otros casos, el restaurante no va mal, pero con unas dosis de tecnología punta podría funcionar mucho mejor para aumentar su nivel de rentabilidad. Los nuevos avances en tecnología en restauración está ayudando a alcanzar metas que, hasta el momento, nunca antes habían sido posibles con la gestión humana.

La clave de las nuevas tendencias en el restaurante del futuro es combinar una buena gestión con las capacidades de predicción es posible gracias a los últimos avances tecnológicos. Estos permiten controlar, predecir y conocer mucho mejor a los clientes y potenciales clientes.

Por ello, un consultor tecnológico será competente para ayudarnos a:

  • Establecer soluciones que definan muy bien los procesos de un local para agilizar el trabajo y la gestión diaria.
  • Manejar algunos indicadores imprescindibles de un restaurante, como el coste de personal sobre las ventas, la productividad, el control de personal, o los turnos.
  • Implantar un sistema de business intelligence que detalle la evolución del restaurante y sea capaz de predecir ventas y otros datos clave del negocio.
  • La personalización es una de las máximas entre las últimas tendencias de restauración. El consultor nos aconsejará implantar una solución que nos permita conocer la opinión de nuestros clientes en tiempo real y que registre las distintas preferencias o nos lleve a detectar posibles incidencias en el momento en que se producen. Toda la información que recabemos es clave para mejorar la experiencia de cliente.

En definitiva, estas acciones nos pueden ayudar a detectar posibles puntos de inflexión y mejorar los resultados. Asimismo, permiten identificar las distintas situaciones y decidir la contratación del perfil de profesional adecuado en cada caso concreto.