“Cariño, tengo hambre, creo que voy a imprimir un aperitivo”. Conversaciones como esta podrían volverse habituales en la cocina cuando se popularicen las impresoras 3D de comida. ¿Te gustaría saber qué son y cómo funcionan? Pues sigue leyendo.

¿Qué son las impresoras 3D de comida?

Una impresora 3D es una máquina capaz de realizar “impresiones” de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño realizado por ordenador. Así pues, las impresoras 3D de comida están diseñadas para imprimir alimentos.

Al principio solo se podían imprimir platos sencillos, como pequeños snacks, pero con el tiempo se están pudiendo imprimir platos cada vez más elaborados, como pizza.

A diferencia de otras aplicaciones de impresión en 3D, tales como la industria aeroespacial, automotriz o la robótica, la comida impresa en 3D tiene el potencial de afectar directamente a todos y cada uno de nosotros.

 

¿Cómo funcionan las impresoras 3D de comida? El ejemplo de Foodini

La mayoría de las impresoras 3D funcionan mediante un proceso de fabricación aditiva en el que se van depositando capas de material, del tamaño y forma adecuadas, una encima de la otra hasta que se construye un objeto. Otro método es el de las impresoras de unión, que van uniendo capas mediante un adhesivo.

Las impresoras 3D de alimentos son algo más difíciles de explicar. Para hacerlo vamos a fijarnos en Foodini, la impresora 3 D de comida desarrollada por la empresa española Natural Machines. Foodini cuenta con cinco capsulas, a semejanza de los cartuchos de tinta de las impresoras tradicionales. La diferencia es que en vez de tinta, en cada capsula se carga un ingrediente. Luego la impresora crea el plato imprimiendo finas capas de cada ingrediente.

La impresora Foodini está conectada a internet y cuenta con una pantalla táctil en su parte frontal. A través de esta pantalla el usuario puede elegir la receta que desea imprimir (hay un gran catálogo de platos). Una vez hecha su selección, Foodini le indica al usuario cuáles son los ingredientes necesarios para el plato y éste los tiene que introducir en cada capsula (un ingrediente por capsula). Después comienza la impresión.

La receta también puede seleccionarse desde cualquier dispositivo con acceso a internet (Tablet, Smartphone, portátil…) para dar la orden de imprimir desde cualquier lugar. Hay que decir que de momento solo imprime la comida, no la cocina, aunque sin duda ese es el siguiente paso en el que están trabajando las impresoras 3D de alimentos.

En este vídeo se puede ver mejor cómo funciona Foodini:

Las impresoras 3D de comida abren un nuevo horizonte que promete disminuir el tiempo que pasamos en la cocina sin que por ello comamos peor. De hecho los expertos creen que sustituirá al microondas dentro de unos años ¿Cambiarán nuestra forma de alimentarnos? Puedes opinar en los comentarios.