La experiencia de cliente es fundamental en cualquier negocio de restauración. Hacer que se sientan cómodos, tranquilos y seguros en el local es imprescindible para ganarnos su confianza y lograr su fidelización.

Al igual que debemos establecer unas medidas de seguridad en el restaurante para los empleados, debemos garantizar la protección de nuestros clientes. Para lograrlo, es necesario tener en cuenta una serie de pautas que analizamos a continuación.

1. Superar todas las auditorías de operaciones

La excelencia y consistencia operacional es uno de los primeros factores que debemos considerar a la hora de preservar la seguridad y salud de nuestros clientes. Para ello, es necesario diseñar un protocolo que ayude a cumplir todos los procedimientos operativos dentro del restaurante.

En este ámbito, es determinante la ayuda de un sistema de auditorías y check lists que garantice de forma fiable el cumplimiento de todas las tareas y procedimientos, sobre todo de aquellas que se deben realizar de forma periódica y rotativa. La tecnología actual nos permite controlar uno o varios locales al mismo tiempo desde cualquier dispositivo.

La limpieza, la calidad del producto, la disponibilidad de los distintos servicios, la actividad de cualquier área del negocio o la revisión de las medidas de seguridad son algunos de los elementos que deben estar siempre en orden y que debemos ser capaz de comprobar en cualquier momento en caso de realizar una auditoría imprevista.

2. Nombrar un responsable del área de seguridad del restaurante

Además de contar con una buena herramienta que nos ayude a manejar toda la parte operativa, es fundamental delegar estos aspectos en un responsable de seguridad o calidad.

Esta será la figura encargada de asumir todas las labores de control de la seguridad en el local. Su función no solo será garantizar el cumplimiento de todas las medidas de seguridad del restaurante, sino también resolver posibles incidencias o riesgos inesperados en caso de que se produzcan.

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3. Respetar el aforo y la ocupación máxima de los locales

Controlar el número de personas dentro del restaurante no solo mejora la experiencia de cliente, que disponen de más espacio y de un volumen de ruido aceptable, sino que evitará posibles sustos en caso de accidente o siniestro que requiera, por ejemplo, una rápida evacuación. Además, los restaurantes están obligados por ley a no superar el número máximo de personas dentro de un mismo local.

La superficie útil para el público se calcula en función del espacio de acceso disponible para los clientes y del uso que se le da , si las personas están sentadas o de pie. Normalmente, la superficie es de 1,50 m2 si están sentados, y de 1 m2 si están de pie.

También tendremos en cuenta si existe servicio de mesa. En este caso se deberán respetar pasillos o huecos mínimos de paso entre ellas para permitir el paso de los camareros y para dejar espacio libre para colocar las pertenencias de los comensales.

4. Sistemas de videovigilancia y alarmas

La instalación de medidas de seguridad dentro de los restaurantes, como cámaras o alarmas, permitirá proteger el local de posibles incidentes. Es importante contar con ellos.

5. Terrazas y posibles espacios exteriores fuera del restaurante

Si nuestro restaurante o bar cuenta con un área de terraza o exterior, deberemos extender los protocolos de seguridad a estas zonas. Esto requiere colocar elementos de iluminación y otras estructuras reglamentarias. Incluso a veces es necesario contar con algún tipo de personal que proteja la zona.

6. Decoración y mobiliario que puedan entrañar posibles riesgos para los clientes

También debemos prestar atención a aquellos elementos arquitectónicos, decorativos o de mobiliario (adornos, perchas, piezas colgantes, etc.) que pueda ocasionar caídas o golpes a los clientes. Una revisión periódica reducirá los riesgos y evitará posibles accidentes en el restaurante.

Como hemos visto, una buena gestión de las medidas de seguridad y mantenimiento de las instalaciones del restaurante generará seguridad y confianza entre los clientes. La incorporación de herramientas tecnológicas nos ayudará a llevar a cabo estas tareas de forma rápida, fiable y efectiva, lo que se traducirá en mayores beneficios.