Gestionar un restaurante presenta múltiples retos cada día. La organización del personal, los pedidos, contabilidad o las finanzas son algunos de los desafíos a los que se enfrenta a diario cualquier manager de un establecimiento de restauración. Vamos a conocer qué estrategias aplicar para superarlos con éxito.   

El contexto socioeconómico actual plantea grandes desafíos para la hostelería española. Sin lugar a dudas, obtener la máxima rentabilidad sigue siendo el principal reto para las empresas. Para conseguirlo, existen múltiples estrategias que no solo nos permitirán mejorar la productividad del local, sino también adaptarnos a los cambio de tendencia en consumo.

10 estrategias para enfrentarse a los desafíos de la restauración

Descubre a continuación diez medidas que puedes implementar en tu local para abordar los nuevos retos del sector:

1. Reinventarse y destacar

Para el cliente, elegir un sitio donde comer no siempre es fácil debido a la cantidad y variedad de oferta disponible. Como hosteleros, debemos ofrecer un valor diferencial que nos haga destacar en un mercado tan competitivo.

En la actualidad, existen múltiples fórmulas para distinguirse del resto. Especializarse en un producto concreto (por ejemplo, la tortilla o el ceviche), ofrecer solo productos ecológicos y sostenibles o centrarnos en una temática concreta son solo algunas posibilidades.

2. Satisfacer al cliente

No olvidemos que un cliente satisfecho vuelve y nos recomienda. Por ello, debemos trabajar en su fidelización. Para atraer y retener a los clientes es fundamental saber qué buscan y cuáles son sus preferencias. Esto requiere conocer bien su opinión, lo que también nos permitirá adelantarnos a posibles incidencias, así como ofrecerles una experiencia personalizada.

Para no quedarnos atrás, no solo debemos atender a sus demandas, sino también acercarles las nuevas tendencias en gastronomía. Por ejemplo, ofrecer la opción de comida para llevar y el reparto a domicilio o incluir en la carta platos simples con sabores definidos. 

3. Diseñar la carta perfecta

Pero, en realidad, ¿cuál es el menú perfecto para los clientes? Existen tantas preferencias como personas. No obstante, podemos identificar unos puntos comunes que nos ayudarán a elaborar nuestros menús. Por ejemplo, en una zona de oficinas se descartan los platos copiosos, mientras que en un área residencial conviene incluir propuestas para el público infantil.

Asimismo, llevar a cabo un seguimiento de los platos más y menos vendidos nos ayudará a hacernos una idea del gusto de los clientes. Con los datos obtenidos del TPV y un sistema de analítica avanzada es posible profundizar en el conocimiento de nuestra carta.

4. Cuidar al empleado

La rotación de personal supone uno de los principales problemas de gestión de los restaurantes. Si el capital humano de un local es uno de sus principales valores, fidelizar al personal representa uno de los objetivos fundamentales de gestión.

Para ello es necesario implementar acciones que contribuyan a retener a los empleados. Existen diversos recursos disponibles. Entre los más valorados está ofrecer una formación continua y accesible que se adapte a las necesidades de su puesto y le permita seguir creciendo.

5. Optimizar la gestión del equipo

Otro de los factores indispensables para que el equipo esté motivado es disfrutar de una buena organización de personal. Una gestión de turnos óptima garantizará que todos los puestos están cubiertos, que el trabajo está bien repartido, que se cumplen los descansos, etc.

En este sentido, las herramientas de gestión turnos no solo ayudan al gerente a llevar a cabo una buena organización de forma rápida y sencilla sino que también benefician a los empleados. En concreto, logran una mayor transparencia sobre sus funciones y sus horarios, lo que les proporciona más estabilidad y bienestar. 

6. Manejar los márgenes a la perfección

Algunos establecimientos siempre están haciendo encaje de bolillos con los gastos. Se mueven en márgenes muy reducidos ya que el producto y el gasto de personal se llevan la mayoría de los ingresos.

Funcionan con un 60 o 70%, una cantidad muy elevada que les obliga a ir al límite. Por ello, es fundamental fijar una buena estrategia de precios y controlar muy bien el gasto. Con una mejora de la gestión y de la planificación de los procesos (desde la gestión de proveedores y existencias, hasta el mantenimiento de los equipos) también es posible ahorrar costes.

7. Controlar las finanzas del local: flujo de caja, presupuestos, previsiones de ventas…

Llevar a cabo un control financiero y seguir a diario la evolución de nuestro negocio o cadena de restaurantes es esencial para contar con un margen de maniobra suficiente en caso de imprevistos. Esto nos ayudará a llevar a cabo una buena previsión y a adoptar determinadas acciones en función del volumen de ventas o de los gastos.

8. Gestionar la reputación online

En el mundo de la restauración, el auge de las páginas web de recomendaciones ha provocado una profunda dependencia. Las opiniones de los usuarios en las distintas plataformas y redes sociales tienen cada vez más influencia a la hora de conseguir o perder clientes.

Una buena experiencia de cliente ayuda a mejorar la reputación online. No obstante, siempre es recomendable cuidar y aprender a gestionar este aspecto sin excesivas pretensiones, pero sin dejar de prestarle atención. Es decir, tratando de salir siempre airosos ante posibles críticas, así como celebrar los reconocimientos. 

9. Implementar una buena estrategia de marketing y comunicación

Además de revolucionar la crítica gastronómica, internet también ha transformado la relación con los clientes y la imagen de marca de los restaurantes. En este sentido, el marketing se ha convertido en una herramienta para atraer clientes, mejorar la visibilidad del local y crear una identidad propia que nos distinga de la competencia.

Por ello, cada vez más negocios de hostelería aplican sus propias estrategias de marketing y de comunicación. Interactuar con usuarios en redes sociales, organizar concursos y sorteos, compartir el menú diario, publicar fotografías o invertir en publicidad online son solo algunas de las acciones que llevan a cabo los restaurantes más activos.

  1. Invertir en tecnología

Los sistemas de gestión se han convertido en importantes aliados para la hostelería. Como hemos visto, abarcan la mayoría de procesos del restaurante, desde las finanzas a la gestión de personal pasando por la formación o la analítica de negocio. Aprovechar la tecnología a nuestro alcance para ofrecer un servicio más personalizado, ágil y eficiente es uno de los grandes retos para los restaurantes.